‘Decir adiós es crecer’: Lo que debes saber antes de eliminar una empresa

Cerrar una empresa no siempre es sinónimo de fracaso. A veces es el cierre de una etapa, la antesala de nuevos proyectos o simplemente una decisión práctica. Pero en Chile, dar de baja una empresa requiere más que bajar la cortina: implica cumplir con ciertos requisitos legales y administrativos que aseguren que todo quede en regla.

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¿Cómo se ‘elimina’ una sociedad o empresa?

El proceso comienza con una decisión clave: disolver la sociedad. Esto significa que los socios acuerdan poner fin a la empresa, formalizando la resolución en una escritura pública. No basta con dejar de operar; hay que comunicar oficialmente la disolución. Después, el documento debe inscribirse en el Registro de Comercio y publicarse en el Diario Oficial, para que el cierre tenga validez legal ante terceros.

Uno de los pasos más importantes es el término de giro ante el Servicio de Impuestos Internos. Este trámite informa al Estado que la empresa dejará de emitir boletas o facturas y permite liquidar los impuestos pendientes. Además, la Tesorería General de la República exige un certificado que acredite que no existen deudas vigentes.

Luego viene la liquidación, una fase muchas veces olvidada

Aquí se venden los activos, se pagan las obligaciones y se reparte el remanente entre los socios. Es la parte más tangible del adiós: cerrar cuentas bancarias, finiquitar contratos, cancelar patentes municipales.

'Decir adiós es crecer': Lo que debes saber antes de eliminar una empresa

Todo este proceso puede hacerse de forma ordenada y sin sobresaltos si se cuenta con asesoría. Cerrar una empresa, al igual que abrirla, es un acto de responsabilidad. Hacerlo correctamente es dejar la puerta abierta para volver a emprender cuando el impulso regrese. Porque a veces, decir adiós también es empezar de nuevo.

En Emprende.cl estamos para ayudarte a comenzar tu negocio con el pie derecho.

Guía corta y sencilla: ¿Cómo se disuelve una sociedad limitada en Chile?

Si ya no quieres continuar con tu sociedad limitada, no basta con cerrar las cortinas y desaparecer. En Chile, todo debe quedar en regla. 

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El término de tu sociedad limitada

Disolver una empresa es un proceso formal. Y, aunque no parezca tan divertido como emprender, es igual de importante.

1. Todos los socios deben estar de acuerdo. No sirve una mayoría; se necesita unanimidad.

2. Este acuerdo debe quedar por escrito en una escritura pública firmada ante notario. En ella se especifica que la sociedad se disuelve, se nombra a un liquidador y se establece cómo se repartirán los bienes.

3. Esa escritura debe inscribirse en el Registro de Comercio y luego publicarse en el Diario Oficial. Así, el mundo se entera de que tu empresa está cerrando sus puertas legalmente.

4. El liquidador, que puede ser uno de los socios, se encarga de pagar las deudas, vender lo que haya que vender y repartir lo que quede. Este proceso se llama liquidación. Y mientras dure, la sociedad no puede seguir funcionando como negocio.

Notificación a las entidades

Una vez realizado lo anterior, hay que informar al Servicio de Impuestos Internos. Presentas el formulario 2121, entregas documentos y esperas la aprobación del término de giro. También debes avisar a la municipalidad para cerrar la patente. Si no lo haces, tu empresa seguirá existiendo en los registros. Y tú podrías terminar pagando impuestos o recargos por algo que ya no usas.

Guía corta y sencilla: ¿Cómo se disuelve una sociedad limitada en Chile?

Disolver bien una sociedad es parte del camino emprendedor. Porque cerrar con orden es abrir la puerta a nuevos comienzos.

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